Aceptando la migraña como una entidad de múltiples factores fisiopatológicos y considerando
que la evolución epidemiológica de la humanidad nos ubica en la etapa de enfermedades crónicas
(siglo XX-XXI) ineludiblemente debemos tener en cuenta los factores ambientales y psicosociales
que afectan negativamente las patologías más prevalentes en nuestra población.
La migraña se relaciona de manera bidireccional con el ambiente circundante de cada individuo, es
decir si el ambiente (laboral, social, familiar etc.) es hostil tenemos altas probabilidades de generar un
ataque de dolor, de igual forma si tenemos dolor tenemos una probabilidad similar de afectar nuestra
relación con el ambiente. En el primer caso nos encontramos ante factores desencadenantes, en
el segundo describimos la discapacidad generada por migraña.
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